El Ayuntamiento inicia el proceso de liquidación del Centro Deportivo Salud Agua

ricardo

El Ayuntamiento de Novelda ha dado un paso más en el proceso para la recuperación de las instalaciones del Centro Salud Agua Deportivo tras la aprobación unánime por parte del pleno de la resolución del contrato de concesión de obra pública con la mercantil CSAD para la construcción y explotación de este centro deportivo, cerrado desde hace más de diez años, y la incautación del aval depositado por la empresa por un valor superior a los 234.000 euros por los “daños y perjuicios” ocasionados.

El concejal de Gestión Económica, Ricardo Moreno, ha asegurado que este es el inicio de un largo proceso, que posiblemente “acabará judicializado y en manos de los tribunales”, que tiene como objetivo recuperar para el municipio unas instalaciones construidas sobre suelo público que se encuentran totalmente “vandalizadas” por la mala gestión de la empresa concesionaria y la pasividad de anteriores gobiernos municipales.

Una vez resuelto el contrato, procedimiento que se inició el pasado noviembre, e incautado el aval de 234.342€ que quedan afectados a los gastos de resolución del contrato y adecuación futura del propio centro, el Ayuntamiento inicia ahora la fase de liquidación para valorar la concesión. Para ello, y con el objetivo de defender los intereses municipales en un procedimiento que acabará probablemente sometido a la vía judicial, el equipo de gobierno cuenta con un informe de liquidación, realizado por una consultoría externa, del que se desprende una valoración negativa de la concesión de -1.370.839 euros que, unido a la valoración según mercado, permite asegurar, según ha expuesto el responsable económico del gobierno municipal, que el consistorio no deberá indemnizar a la concesionaria ni efectuar pago alguno al acreedor hipotecario porque “lo que se hipotecó fue la concesión, no el inmueble ni las instalaciones, por lo que solo cabría indemnizar por el valor de una concesión que es deficitaria”. Además Moreno ha subrayado que el Ayuntamiento recibirá una instalación “saqueada y vandalizada” que no podrá volver a poner en marcha sin una inversión previa mínima de un millón de euros.

Ricardo Moreno considera que este informe diagnóstico técnico, jurídico y económico de la situación actual del CSAD es la “herramienta fundamental para defender los intereses del Ayuntamiento y los ciudadanos, de forma que estos no acaben pagando, por una mala gestión de empresas, políticos o bancos, varios millones de euros”.

Una vez iniciado este proceso, el “único posible para recuperar el centro, defendiendo por encima de todo el interés público” en palabras del concejal de Gestión Económica, está previsto que se fije fecha para formalizar el acto de recepción del inmueble, momento a partir del cual las instalaciones pasarán a ser propiedad del Ayuntamiento.

De forma paralela el equipo de gobierno se propone iniciar los estudios necesarios para cuantificar y valorar las distintas posibilidades de reapertura del centro deportivo.

Instalaciones vandalizadas

El Centro Salud Agua Deportivo de Novelda, que cerró sus puertas en agosto de 2010, apenas dos años después de su inauguración, se levanta sobre una parcela de 11.000 metros cuadrados de suelo público. La mercantil CSAD se adjudicó en 2006, por un periodo de cuarenta años, la construcción y explotación de este centro deportivo, en el que invirtió casi seis millones de euros, a cambio de un canon de 900.000 euros para el Ayuntamiento.

Sin embargo en 2010 abandonó la explotación por su baja rentabilidad, declarándose posteriormente en concurso de acreedores. Tras un largo periodo bajo la tutela de un administrador concursal en 2016 un juzgado de Valencia declaraba la conclusión del concurso de acreedores, por inexistencia de bienes y, por tanto, la extinción de la mercantil.

Ahora, más de siete años después de su cierre, las instalaciones del Centro de Salud Agua Deportivo han sido objeto de vandalismo y se encuentran totalmente arrasadas, con las puertas interiores, así como taquillas y cuadros eléctricos forzados, se ha sustraído mobiliario y se han destrozado maquinaria y motores de bombeo.